Mateo 26.21-22 NVI “Mientras comían, les dijo: Les aseguro que uno de ustedes me va a traicionar. Ellos se entristecieron mucho, y uno por uno comenzaron a preguntarle: ¿Acaso seré yo, Señor?”
Confesión letal. Ellos esperaban todo menos que Jesús les confesara eso. Un cobarde, uno de ellos iba a pagar así tanto amor denodado. Un traidor sin nombre merodeaba en medio de los doce. Sorprende que ninguno estuvo seguro de no ser esa persona al punto que cada uno preguntó: "¿Seré yo?". Al parecer los discípulos no eran tan santitos que digamos. Ese instante crucial nos revela las luchas que sostenían. Quizá tú y yo hubiésemos respondido con mayor seguridad que no éramos ese traicionero, pero ellos tenían una marca inconfundible que hoy poco se ve... eran fieles y obedientes a Jesús las 24 horas del día. Las excusas eran para todos menos para ellos. Los ególatras no pueden ser discípulos.
Cuando Cristo los llama, la Biblia dice categóricamente: "Y dejando las redes lo siguieron". Fue algo instantáneo y de una voluntad inusual. No hubo para ninguno de ellos una explicación clara de sus llamados, nadie habló de sueldos (como los congresistas), sin embargo ellos obedecieron en el instante sin pestañar y pasaron 3 años de larga obediencia a Cristo. Nunca lo postergaron y nunca evadieron lo que el Maestro solicitaba de ellos. Ellos obedecían y hasta un burro le trajeron.
Hoy tenemos infinidad de cursos y recursos bíblicos pero ninguno de ellos será eficaz para formarnos sino lo acompañamos con obediencia. Por la obediencia llegamos a ser fieles. Sin ella todo ambicioso intento por agradar a Dios es fallido y una pérdida de tiempo.
Si Dios te llamara a hacer sólo lo que te gusta, ¿dónde estaría tu obediencia?, ¿dónde y cuándo serías calificado como persona fielmente capaz?, ¿cuándo moriría tu viejo? Tu viejo hombre por supuesto. Hay muertos vivientes que dicen amar a Dios pero a su manera, rehusan mil veces morir a lo que ellos consideran su forma miope de seguir a Jesús. Ellos quieren estar aquí y allá pero no en la agenda obediente de su Señor. Ellos quieren emoción pero no Biblia. Ellos quieren vivir solos sin liderazgo de nadie. Así entrenos, ¿a quién estás obedeciendo o te consideras un rebelde sin cabeza? Nadie se forma solo.
Pedro podría negar a su Señor pero Jesús sabía que en lo profundo de su corazón era un obediente y fiel discípulo. Sus doce lo abandonarían en su hora más crítica pero Jesús sabía que eso era momentáneo... pasado ese incidente, ellos condensarían todas sus enseñanzas y serían su relevo en todo el planeta. Y así sucedió. Su fidelidad fue formada por su obediencia al liderazgo de Jesús. Años más tarde su apego fiel al Evangelio los llevó hasta la muerte.
En Apocalipsis 12.11 (NVI) se escribe de ellos: "Y ellos lo han vencido por medio de la sangre del Cordero y por el mensaje del cual dieron testimonio; no valoraron tanto su vida como para evitar la muerte". Sé obediente y serás fiel, quién sabe si Dios escriba eso mismo de ti.
Zetta